religión
Es un sistema de la actividad humana compuesto por creencias y prácticas acerca de lo considerado como divino o sagrado, tanto personales como colectivas, de tipo existencial, moral y espiritual. Se habla de «religiones» para hacer referencia a formas específicas de manifestación del fenómeno religioso, compartidas por los diferentes grupos humanos. Hay religiones que están organizadas de formas más o menos rígidas, mientras que otras carecen de estructura formal y están integradas en las tradiciones culturales de la sociedad o etnia en la que se practican. El término hace referencia tanto a las creencias y prácticas personales como a ritos y enseñanzas colectivas.
Religiones
El teísmo (del griego θεóς theos dios) tiene dos significados. Generalmente se entiende como la creencia en deidades, o la creencia en un creador del universo que está comprometido con su mantenimiento y gobierno (cosmogonía).

El teísmo es la religión monoteísta sobre la que está superpuesto mal que bien el cristianismo. En los estertores del paganismo politeista griego que heredó el Imperio Romano, este se reconvirtió en lo que Gore Vidal llama en su biografía novelada de Juliano el Apóstata, "helenismo", o paganismo neoplatónico tardío, si nos ponemos finos. Es sobre los postulados de estos filósofos decadentes y sus ritos mistéricos, plenamente asumidos como simbólicos por los mismos iniciados, que se implanta el primer cristianismo "oficial". Los griegos habían acabado por admitir -se dice que en Platón ya se encuentra este planteamiento- que tras sus numerosas divinididades y pseudocultos se encontraba una causa-centro-primera, un Dios Uno deducible por la lógica -en el argumento rabínico, la sombra del castillo presupone la existencia del arquitecto- al que adorar a través de ritos muy escogidos y del que cada diosecillo del politeismo no era sino una manifestación menor.
Así, se intuye que en los misterios de Eleusis, dedicados supuestamente a la diosa madre Demeter -heredera del monoteísmo matriarcal del neolítico-, el momento cumbre del rito era la elevación de una espiga de trigo hacia los cielos -y remite exactamente a lo que estás pensando-, que, en el pasado, también simbolizó el ciclo de muerte y renacimiento -ejem- de la semilla, presente en el mito del rapto de Perséfone, hija de Demeter, por parte de Hades, señor de los infiernos. Otros cultos mistéricos eran los de Mitra, un dios importado de oriente, que nació un solsticio de invierno en un establo.
Mientras Yavhé era adaptado al gusto grecorromano y tomaba el aspecto de Júpiter -el anciano imponente de barba blanca y ceño fruncido-, Junior se quedaba con el boato. La Santísima Trinidad era fácil de aceptar para los pensadores romanos contemporáneos de San Agustín, ya que implicaba un Dios Uno que se manifestaba en diferentes personas. Lo normal para un Dios Uno, vamos. Los arrianos y los donatistas, herejes de aquél entonces que tardarían varios cientos de años en ser erradicados, defendían un monoteísmo más "puro" en las formas, parecido al semítico y de corte oriental. A cuanto de esto, el historiador Ignacio Olagüe tiene una particular teoría sobre los cristianos unitarios, los trinatarios y el Islam en España que no me voy a poner a detallar. Con todo, resulta irónico que en el contexto del fin de mundo helenístico que representaba la caída de Roma, la Iglesia tenía que adaptar sus postulados a la lógica, pero mil años después, Copérnico y Galileo se veían obligados a adoptar la lógica a la Iglesia.
Este teísmo filosófico y "lógico" de la cultura helenística fue recuperado en dos veces por nuevas oleadas de pensadores europeos que se consideraron sus herederos. En el Renacimiento, mientras se acababa la época de los grandes constructores de catedrales y Europa asomaba la cabeza a un pasado enterrado bajo capas de cursilería fanática, surgieron los masones, al principio llamándose con otros nombres, pero uniendo simbología occidental y oriental y ritos mistéricos para adorar al Gran Arquitecto (si hacemos caso a la documentación de Alan Moore para From Hell, un cruce entre Yavhé, Osiris y Baal: el dios trinitario Jah-Bu-Lon). Voltaire, que si no era masón lo disimulaba muy bien, hablaba del relojero cósmico, el ingeniero universal, que creó el universo como quien construye el motor de un McLaren y luego se limita a observar el movimiento del mecanismo. Ello es lógico porque un Dios colérico y caprichoso como el del Antiguo Testamento no daría lugar a un universo coherente. Como decía Einstein, otro gran teísta de origen judío, al fin y al cabo, "Dios no juega a los dados". Como explicó el matemático Roger Penrose en una entrevista, en su campo se dice que una ecuación existe cuando es coherente, luego, muy extrapolado como él mismo admite, "el universo existe porque es consistente". El Eclesiastés o Libro de Qohélet, que se atribuye a Salomón -como El Cantar de los Cantares, pero es mentira, los dos los escribió su madre, Betsabé-, dice en su pasaje más célebre: "Él [Yavhé] dio a los hombres la ciencia, para mostrarse glorioso en sus maravillas".
En fin. En el capítulo de Los Simpsons en el que unos médicos extraen a Homer el lápiz de cera introducido en su cerebro que lo hacía idiota, el nuevo Homer superdotado demuestra matemáticamente que Dios no existe (Flanders quema la prueba). Sin embargo la mejor oposición entre el Dios Uno "lógico" y el Dios cabreable de los creacionistas y tal la ha visto en una historieta corta del gran clásico nunca bien ponderado del tebeo español: Superlópez. En la celebérrima historia Los petisos carambanales, un desquiciado "elija su propia aventura" que marcó época. Un petiso carambanal -el que no admita que el nombre es la leche que se vaya de este blog- es uno de esos bichos amarillos y rechonchos que hablan en un extraño lenguaje jeroglífico. En la aventura a que dan nombre, en la versión "oficial" -si no la has leído, no sabrás de qué hablo-, los petisos son una creación "estoplásmica" del profesor Escariano Avieso, procedente de la identidad secreta de Superlópez, Juan López -¿quién lo diría, eh?-, que el héroe acaba enviando fuera de la Tierra para que no la invadan con su exponencial multiplicación.
Pues bien, en una aventura posterior, López sufre un accidente de tráfico tras el cual se ve transportado al "planeta petiso", donde aterrizaron sus "creaciones". Convertido en una especie de Gulliver chungo, con un petiso traductor ayudándolo a desenvolverse, descubre que el "mundo carambanal" está dividido en dos naciones que se mantienen en una especie de guerra fría. Por un lado, sus primeros captores, cientifistas, que habitan en el norte del planeta. Por otros, los religiosos "supernales" del sur, que adoran a Superlópez, ya que los petisos "salieron de él", y, por tanto, es Dios. Super abandona a los norteños cuando descubre que pretende usarlo para invadir a los vecinos, pero cuando llega al país de estos, se encuentra con una acogida cargada de temor religioso. Algo quemado, López obliga a su intérprete a que diga a los creyentes que él no puede ser Dios. Si lo fuese, no tendría que trabajar, ni pagar la hipoteca, ni soportar el retraso de los trenes... Como se puede prever, nuestro héroe acabado enfrentado a ambos bandos, que se autodestruyen en holocausto "petiso-nuclear" al bombardearse mutuamente.
En la misma línea del Dios "de andar por casa" caminan otros tres tebeos de más o menos renombrado éxito. En Predicador, de Garth Ennis y Steve Dillon, cuando el protagonista, el predicador Jesse Custer, un auténtico vaquero postmoderno, recibe el don de la omnipotencia, decide aplicar sobre Dios, su ex-jefe y única rival en la creación, la lógica propia del western, llegando a la única conclusión posible: es un cerdo al que debe hacérselas pagar todas juntas. Recuerda vagamente a una frase del protagonista de El maestro de esgrima, de Arturo Pérez-Reverte, el último hombre honrado en la España de Isabel II, que afirma "Dios no me interesa. Es intolerante e inconsecuente. No es un caballero".
En un miniserie relativamente reciente de Howard el Pato -una versión psicótica de Donald creado por el guionista de superhéroes Steve Gerber, que lo utilizó para parodiar personajes de dibujos animados y del propio cómic americano-, éste visita al mismísimo Dios, con el que se toma una cerveza y que entre otras cosas le explica que la creación es una marca registrada de la cual él es sólo el administrador y que la única religión de cuya creación es culpable directo sucedió "por aquél episodio psícótico en Galilea... ¿qué puedo decir? [...]Al final me casé con la chica, pero se cansó de mis problemas con el alcohol... por no hablar de la diferencia de edad". Ante el rictus de Howard, afectado por la revelación, Yavhé -o Yah, diminutivo por el que prefiere que lo llamen- ríe "Deberías verte la cara. Es la misma que puso Mahoma cuando se lo conté". Antes de despedirse, Dios le dice: "Cuéntale a la gente que soy un palurdo como ellos". A lo que Howard contesta: "Mejor no, o acabaré fundando mi propia religión".
En un ejemplo mucho más casero, en España Santiago Valenzuela publica desde hace unos años Las aventuras del Capitán Torrezno, que narran la historia de una civilización en miniatura creada sin querer por un funcionario retirado. La Iglesia de este micromundo venera al Dios único José Hilario, y su particular teología se nos presenta a través de gigantescos paquetes de tabaco, documentos de identidad perdidos y demás parafernalia cotidiana que para estos liliputienses representan misterios tan insondables como el Arca de la Alianza.
monoteísmo

es la creencia en la existencia de un solo Dios. El término proviene de dos palabras griegas: μόνος que significa "solo" y θεός que significa "dios". En Occidente, el monoteísmo suele estar dominado por el concepto de Dios de las religiones abrahámicas y el concepto neoplatónico de Dios expresado por el Pseudo Dionisio Areopagita.
Las religiones monoteístas más extendidas[1] son el judaísmo, el cristianismo y el islam. En el cristianismo existe una notable polémica debida a que el concepto de la Trinidad es considerado por otros monoteístas, en general, como politeísmo encubierto, algo que los trinitarios niegan.
El monoteísmo contrasta con el politeísmo que es la creencia en la existencia de varios dioses. Las religiones monoteístas suelen oponerse abiertamente al politeísmo.
Símbolos judíos

Candelabro de siete brazos, es uno de los símbolos más antiguos del judaísmo. La primera fuente bíblica que da cuenta de su existencia es Éxodo XXV, versículos 31 al 39. Comienza diciendo el texto bíblico: "... harás también un candelabro de oro puro, labrado a martillo... su pie, su tronco, sus copas, sus globitos y sus flores procederán de sí mismo... y seis brazos saldrán de sus lados. Tres brazos del candelabro de un lado de él y tres brazos del candelabro del otro lado de él...". Todo de oro puro.
Este candelabro o Menorá fue hecho en el desierto tal como lo relata el texto de la Torá. Estuvo en el tabernáculo, luego fue llevado al santuario de Shiló y más tarde se lo trasladó al Templo de Jerusalén que construyó el Rey Salomón. En el libro de Reyes I, Cap. VII, versículo 49, se relata que aparte de esta Menorá había en el santuario del Rey Salomón otras nueve menorot de oro. Según la tradición, esta Menorá fue preservada en tiempos del Rey Nabucodonosor en el Arón (Arca). La Menorá reaparece en épocas del Segundo Templo (-530). Después de la destrucción de éste a manos de Tito (año 70), junto a todos los utensilios fue sacada también la Menorá, que aparece en el friso del Arco del Triunfo romano. Con el correr del tiempo se han perdido las menorot originales del santuario. Nos quedó su símbolo que tiene varias interpretaciones, como que representa a los siete días de la creación. En la Kabalá (mística judía) simboliza el árbol de la vida. Está prohibido hacer una réplica a la que había en el Templo de Jerusalén. Ésta es probablemente una de las razones por las cuales el candelabro de Januca es de 8 brazos. Hay una notable visión del profeta Zacarías (Zejarcá o Zejariá
: "... He mirado y he aquí un candelabro todo de oro... y dos olivos junto a él, uno a cada lado..." (Cap. IV, Versículos 2-3). Esta visión profética cercana a la construcción del Segundo Templo nos remite al presente, ya que con el establecimiento del Estado de Israel fue designada la Menorá con los olivos a sus costados como su símbolo, reflejando así una continuidad histórica y una vigencia de 3500 años.
Sefer Torá
La Torá es la más sagradas de las escrituras. Por la santidad que ella reviste no se cambia su forma antigua (rollo, Klaf y escritura especial) y también porque hasta está establecido cuanta distancia debe haber entre cada línea, entre cada palabra y entre cada letra. También está regulado cuantas líneas deben escribirse por Klaf (hoja en las cuales se escribe), no menos de 48 y no más de 60. No hay signos ni señales para unir los Klaf, usándose venas de animales kasher para hacerlo.
Maguen David - Estrella de David
Símbolo judío por excelencia, conformado por dos triángulos entrelazados que forman una estrella de seis puntas.
En el Talmud no lo encontramos mencionado. Se lo encontró por primera vez grabado en la tumba de un judío en el sur de Italia, correspondiente al Siglo III de la era común. El sabio Yehudá Hadasi, del Siglo XII, lo nombra en su libro "Eshkol ha kofer" mencionando al Maguén David junto a los ángeles Rafael, Gabriel y al nombre de Dios en ruinas arqueológicas de sinagogas en Israel. En Beit Alfa y Kfar Najum también se encuentra el Maguén David. Se supone que en los primeros siglos de la era común era sólo un símbolo de ornamentación. En los nefastos días del nazismo, a partir de 1934, los judíos debían llevar este símbolo como señal de su judaísmo, cosido sobre la manga de la ropa en género amarillo. La bandera del Estado de Israel lleva el Maguén David bordado en la franja central de la misma. Según la Kabalá y la tradición, este símbolo reviste distintos significados, como por ejemplo que se refiere al cielo y la tierra, a lo espiritual y a lo terrenal. También se usa como adorno personal, en joyas, templos y tumbas judías.
CRISTIANISMO

Los símbolos cristianos, como los de tantas otras culturas y religiones, beben de símbolos paganos, absorbidos e intregados en una hábil operación ante la resistencia de los ciudadanos a abandonar sus referencias de siempre.
Un ejemplo paradigmático es la noche de San Juan, fiesta pagana donde las haya, que celebra el solsticio de Verano, y que lleva celebrándose desde hace miles de años. Los cristianos, simplemente se limitaron a hacerla coincidir con San Juan, de manera que lenta pero inexorablemente, hemos casi olvidado su significado primero.
El cordero y la Cruz :El cordero del sacrifício. La forma antígua de asar un cordero, todavía en uso en Sudamérica ( asado criollo) es colocándolo sobre una cruz clavada en el suelo inclinada hacia las brasas.
La Cruz : La cruz original es lal "Tau", cruz en forma de "T" en la que los romanos crucificaban a los condenados, atándolos con cuerdas. A Jesucristo le clavan a la cruz con clavos y le colocan un cartél burlesco con la palabra "INRI" (Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum: Jesús Nazareno Rey de los Judíos). Este cartel, con el tiempo, evoluciona hasta ser el travesaño superior de la cruz como la conocemos actualmente. En la edad media, los templarios recuperaron el culto a la Tau, conocida actualmente como una de las cruces templarias. La iglésia gótica se compone de una Nave atravesada por un Crucero: Una gigantésca cruz visible desde el cielo.
El Gallo : según San Ambrosio, es el Cristo que despierta y guía. Con su canto mañanero, expulsa a los demonios nocturnos.
Los 4 evangelistas: Cada evangelísta tiene su símbolo: Luca , el buey, Mateo, el ángel (hombre), Marcos, el León, Juán, el águila. De ahí que el símbolo de Venecia sea el León ( San Marcos es el patron de Venecia). El "tetramorfo" es una composición simbólica medieval : Cristo rodeado por los 4 evangelistas. Estos rodean al Rey Dios como hacían en Egipto los cuatro hijos de Horus alrededor de la momia (el futuro resucitado). En las antíguas iglesias de oriente vemos a los evangelistas representados con cabezas de animales sobre un cuerpo humano, según la antígua mitología egípcia.
El pelícano místico : el gran ave se abre el pecho para alimentar con su sangre a sus polluelos. El uno alimenta a los tres. Cristo vive en nosotros. La imágen corresponde a la Cruz de la custodia de la Iglesia de Porreres, obra cumbre de la orfebrería mallorquina del s XIV. Justo debajo está el esmalte de la resurección de Cristo saliendo del ataúd. Cuando en misa el cura bebe el caliz con vino, está bebiendo simbólicamente la sangre de Cristo, recibiendo la vida de él.
Los egipcios decían que este animal simboliza la compasión, pues en los 120 días que dura la incubación, no se aleja del nido más que lo imprescindible. Si no encuentra nada que dar como alimento a sus hijos, se hiere con el pico la pata y con su sangre alimenta a sus polluelos, pues ama tanto a sus crias que no puede aceptar que mueran por falta de alimento. (1)
Los panes y los peces : recuerdan el milagro del sermón de la montaña, donde se reunieron centenares para escuchar a Jesús. A la hora de repartir la comida, solamente había 5 panes y 2 peces. Milagrosamente, de la cesta siguieron saliendo panes y peces, hasta alimentar a todos. La tradición dice que el niño que llevaba la cesta era San Marcial. Por ello, el símbolo de la Iglesia de San Marcial y también del Término de Marratxí son los Panes y los peces.
La sagrada trinidad : Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nuevamente el número 3, nuevamente el triángulo como símbolo de equilibrio y complementariedad. Los tres clavos de cristo. Las tres virtudes teólogales: Fé, Esperanza y Caridad. Las tres negaciones de San Pedro. Las tres veces que Cristo llama a su padre.
Islam

El islam (árabe: الإسلام; al-Islām ▶ (ayuda·info)) es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá[1] y que Mahoma es el mensajero de Alá»[2] La palabra árabe Allah, castellanizada como Alá, significa ‘Dios’ y su etimología es la misma de la palabra semítica El, por la que se nombra a Dios en la Biblia. Los eruditos islámicos definen al islam como: «La sumisión a Dios el Altísimo a través del monoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría».[3] El libro sagrado del islam es el Corán,[4] dictado por Alá a Mahoma a través de Yibril (el arcángel Gabriel). Los seguidores del islam se denominan musulmanes (en árabe مسلم
. Atestiguan que Mahoma es el último de los profetas enviados por Dios y sello de la Profecía
Dios
Medallón mostrando la palabra Allah. En Hagia Sophia, Estambul (Turquía).
Dios en el Corán se nombra a sí mismo como Allah, nombre derivado de la raíz semítica El. Si bien el término es más conocido en Occidente por su utilización de los musulmanes como referencia a Dios, este es utilizado por los hablantes de árabe de todas las religiones abrahámicas, incluidos los cristianos y los judíos, en referencia a "Dios".[11] [12] [13] La creencia en Dios dentro del islam consiste en cuatro aspectos:
Dado que se trata del mismo Dios de cristianos y judíos, las cualidades que los musulmanes le atribuyen son básicamente las mismas que le atribuyen aquellos, pero hay diferencias considerables. Es reseñable, sin embargo, que el islam, a semejanza del judaísmo pero alejándose del cristianismo, insiste en su radical unidad (tawhid), es decir, que es uno y no tiene diversas personas (como afirma en cambio la mayoría de las corrientes cristianas con el dogma de la Trinidad) en su carácter incomparable e irrepresentable.
La primera azora en una copia manuscrita del Corán.
Artículo principal: Corán
El Corán es el libro sagrado del islam. Los musulmanes creen que fue revelado a Mahoma por el arcángel Gabriel entre 610 y 632, fecha esta última en la que falleció dicho profeta. Además de su memorización, se dice que los seguidores de Mahoma escribieron el Corán en pergaminos, piedras y hojas.
Ateísmo
Es la doctrina o posición propia del ateo, quien, según el DRAE, niega la existencia de Dios.[1] El Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora comienza su entrada sobre Ateísmo del siguiente modo: Ser ateo, o abrazar el ateísmo, es negar que haya Dios, o negar que haya dioses, o negar que haya alguna realidad que pueda llamarse divina, o todas estas cosas a un tiempo.}
El budismo

es una religión[2] no teísta[3] perteneciente a la familia hármica y, según la filosofía hindú, de tipo nastika.[4] El budismo ha ido evolucionando en la historia hasta adquirir la gran diversidad de escuelas y prácticas hoy presentes.
El budismo no está organizado con una jerarquía vertical. La autoridad religiosa se basa en los textos sagrados; los Sutras (literalmente ‘discursos&rsquo
. Además de eso, hay un numeroso material de interpretación en el que contribuyen maestros y personajes a través de la historia que los han comentando y analizado.
El taoísmo

Palabra derivada de un caractér del idioma chino que se lee Tao o Dao (Romanización en Pinyin). Este término a menudo suele ser interpretado como "vía" o "camino", más bien podría entenderse como "intuición, sensibilidad, espontaneidad, vida" o de manera más abstracta como "sentido".
Otros símbolos y características de las religiones
Como seguramente sabes, las tradiciones de Semana Santa en Guatemala tienen su origen en las de España, aunque con el paso de los años se han ido "tropicalizando".
Acá en mi pueblo a los penitentes se les llama "cucuruchos", por la forma de cornucopia del capirote, que por cierto, ya ha caído en desuso.
Y aunque casi todos se visten como los niños de la foto de arriba, las vestimentas de algunas cofradías guardan más semejanza con las tuyas.
Quizás la razón por la que el capirote dejó de utilizarse fue porque lo adoptaron grupos violentos anarquistas que suelen causar destrozos en las ciudades de mi país haciéndose pasar por estudiantes, denigrando el sentido original de la máscara.
"Nazareno" en Guatemala es el nombre que se da a la imagen de Cristo que sale en procesión. Una de las más conocidas es la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de Candelaria Cristo Rey cuyo nombre generalmente se cita así completo, o más familiarmente el "Jesús de Candelaria".
jeque Taleb Jomha es el líder religioso o imán de la comunidad musulmana en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu.
Vestido con una "jubba" (túnica) negra y un "lafah" (turbante) blanco, Johma -quien es musulmán sunita- aceptó hablar de todo con BBC Mundo.
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